Investigadores del Laboratorio Cold Spring Harbor informan de un vínculo entre la inflamación materna, el daño placentario y rasgos similares al autismo en ratones machos. El estudio sugiere que algunos efectos en el desarrollo podrían comenzar antes durante el embarazo de lo que se había observado previamente, aunque no demuestra que el mismo proceso cause autismo en las personas.
El equipo desencadenó una respuesta inmunitaria en ratonas embarazadas mediante una sustancia que imita la reacción del organismo ante una infección vírica, sin introducir un virus. Los fetos fueron especialmente vulnerables cuando la respuesta se produjo a los 12,5 días de embarazo. Según los investigadores, alrededor de un tercio mostró anomalías del desarrollo en un plazo de 24 horas.
Los efectos variaron según el sexo: en los experimentos, los rasgos similares al autismo aparecieron solo en los machos, mientras que las hembras se desarrollaron con normalidad. Los investigadores señalaron que esta diferencia surgió antes de los aumentos hormonales y de otras formas de diferenciación sexual que suelen asociarse con el desarrollo específico de cada sexo.
Al examinar la placenta, el equipo encontró daños en células especializadas llamadas espongiotrofoblastos en los fetos machos con anomalías del desarrollo. Estas células ayudan al sistema inmunitario de la madre a tolerar al feto. Los investigadores plantean que la inflamación podría alterar esta función protectora y permitir que la respuesta inmunitaria materna perjudique el desarrollo.
El estudio plantea preguntas sobre por qué los fetos hembra parecían estar protegidos. Los investigadores proponen que las hembras podrían tener un mecanismo protector, o que las proteínas producidas por los embriones machos podrían provocar una respuesta inmunitaria diferente. Planean investigar cómo difieren las respuestas entre los sexos.
Los hallazgos, publicados en Science Advances, proceden de un modelo de ratón y no demuestran que el daño placentario o la inflamación materna causen autismo en humanos. Los investigadores afirman que el trabajo podría ayudar a identificar vías biológicas implicadas en el desarrollo temprano y orientar nuevas investigaciones sobre posibles objetivos de intervención.
Fuentes: ScienceDaily.