En 2024, los arqueólogos que excavaban en Auxerre descubrieron 235 enterramientos con restos humanos de origen perinatal en una superficie de apenas 45 metros cuadrados. Los hallazgos aportan nuevas pruebas sobre las prácticas funerarias del período galorromano. Según el informe de la fuente, los resultados se presentaron en el Musée de l’Homme de París el 3 de noviembre.
La excavación también reveló alrededor de otros 30 vestigios funerarios, entre ellos ofrendas, marcadores y recipientes de cerámica aparentemente vacíos. Carole Fossurier, arqueóloga y antropóloga del Instituto Nacional de Investigación Arqueológica Preventiva de Francia (Inrap), llevó a cabo gran parte del análisis de los restos humanos.
El informe señala que la mortalidad infantil era elevada en la Antigüedad y que, en el mundo galorromano, era habitual esperar a que un recién nacido hubiera vivido más de una semana antes de ponerle nombre, lo que reflejaba los riesgos del período perinatal.
Fuentes: Le Monde Sciences.