El astronauta canadiense Jeremy Hansen, quien voló alrededor de la Luna en la Misión Artemis II en abril, se ha convertido en asesor y embajador de Moon World Resorts, una empresa canadiense que propone un gran complejo de temática lunar. Sus planes incluyen una esfera gigante con una recreación de la superficie lunar, junto con instalaciones residenciales, turísticas y educativas. La empresa afirma que la réplica sería la más grande de su tipo en el mundo.

Hansen asesorará sobre la superficie lunar y la experiencia de la base, las instalaciones de entrenamiento para astronautas, las alianzas con el sector espacial y las experiencias para los visitantes. Describió la propuesta como ambiciosa, a la escala de un programa espacial, y dijo que podría ofrecer a los visitantes la oportunidad de vivir, trabajar y disfrutar de su tiempo libre junto a una enorme representación de la Luna. La empresa afirma que la superficie simulada también podría utilizarse para probar nuevas tecnologías.

Los fundadores del proyecto, la presidenta Sandra Matthews y el director ejecutivo Michael Henderson, lo describen como un concepto de «ciudad inteligente». Los planes actuales contemplan 12.000 viviendas de lujo en 24 torres, además de hoteles, centros comerciales, parques y universidades. El complejo propuesto también incluiría un centro de convenciones, salas de conciertos y otras instalaciones. Según Matthews, el costo estimado de construcción es de unos 5.000 millones de dólares.

Madrid es una de las ubicaciones que se están considerando para el proyecto, y la empresa tiene previsto establecer allí una oficina para presentar la propuesta a posibles inversores. Sevilla, Valencia y Barcelona también están entre las opciones. Los promotores afirman que hasta ahora las conversaciones han sido exploratorias, que no hay ningún inversor confirmado y que no se han reunido con los gobiernos nacionales o regionales de España para presentar la propuesta.

Moon World Resorts pretende terminar el diseño antes de conceder la licencia del proyecto a un único cliente, como una gran empresa constructora o un fondo soberano, que lo financiaría y construiría. La empresa calcula que la primera urbanización podría tardar alrededor de cinco años en construirse tras concederse la licencia. También ha sugerido que, con el tiempo, el concepto podría desarrollarse en hasta 10 lugares de todo el mundo.

Los fundadores llevan impulsando la propuesta, en distintas formas y ubicaciones, desde que la lanzaron en 2000. Entre las posibilidades anteriores figuraban Las Vegas, las Bahamas, California y los Emiratos Árabes Unidos. Madrid está ahora entre las opciones, pero la empresa aún no ha conseguido un inversor ni elegido el emplazamiento definitivo. Hansen dijo que apoya el proyecto a título personal y que cobrará por su trabajo, pero no reveló el monto.

Fuentes: El País Ciencia.