Investigadores de Japón han desarrollado una estrategia experimental que utiliza el monóxido de carbono producido por las células cancerosas para fabricar un compuesto anticanceroso en su interior. En pruebas con células cultivadas, el enfoque generó el compuesto en líneas celulares cancerosas, pero no en una línea celular no cancerosa, según una investigación dirigida por Katsunori Tanaka, del Instituto de Investigación Pionera de RIKEN, y publicada en Nature Communications.

El método del equipo utiliza un catalizador a base de paladio encapsulado en albúmina, una proteína presente en la sangre. El transportador está diseñado para proteger el catalizador del glutatión, que de otro modo podría desactivarlo dentro de las células. En las células cancerosas, el monóxido de carbono ayuda al catalizador a producir fenantridinona, una molécula cuyos derivados se utilizan en fármacos anticancerosos.

Los investigadores expusieron células cultivadas de cáncer de hígado, cuello uterino, mama y pulmón, así como una línea celular no cancerosa, al complejo de albúmina y catalizador durante 48 horas. Detectaron fenantridinona en las células cancerosas, pero no en las células normales. Tras modificar el sistema para producir un derivado más tóxico, el equipo observó que el compuesto se formaba dentro de células cultivadas de cáncer de hígado, que después mostraron señales de daño.

Los investigadores también comprobaron si el monóxido de carbono presente en la sangre podía desencadenar la producción del fármaco antes de que el sistema llegara a un tumor. En sus pruebas de laboratorio, el fármaco no se produjo en la sangre. Sugieren que esto podría deberse a que allí el monóxido de carbono está unido en gran medida a la hemoglobina y no está disponible para la reacción.

Los hallazgos constituyen una demostración inicial de laboratorio, no una prueba de que el enfoque sea seguro o eficaz en pacientes. Los investigadores tienen previsto probarlo en modelos animales.

Fuentes: ScienceDaily.