El Boletín Técnico de la NASA TB 26-09, «Entradas medidas de golpes de martillo», describe cómo evaluar la idoneidad de las pruebas con martillo instrumentado. El boletín afirma que las ondulaciones en las crestas y los contactos separados no invalidan automáticamente una prueba cuando la fuerza completa y la respuesta estructural se miden con precisión.

El documento explica que las pruebas con martillo se utilizan en el análisis modal y que también pueden preceder a las pruebas de pirochoque. Durante un intervalo de fuerza cero entre contactos, una estructura puede continuar vibrando, mientras que un contacto posterior actúa sobre ese movimiento existente. Por lo tanto, la respuesta resultante depende del historial de fuerza medido y de las condiciones de la prueba.

Según el boletín, un modelo exacto y un artículo de prueba sometidos al mismo historial de fuerza acotado y a las mismas condiciones iniciales producirán respuestas idénticas. Sin embargo, en modelos aproximados, distintas formas de fuerza pueden producir errores diferentes porque pueden excitar distintas frecuencias, amplitudes o estados no lineales.

TB 26-09 también señala que un pulso finito de medio seno es de banda ancha, pero no es uniforme espectralmente. Contiene ceros espectrales en múltiplos impares de la razón f/f₀, incluidos 3, 5 y 7, donde f₀ se define como 1/(2T) para un pulso de duración T. Por lo tanto, la apariencia visual de un pulso por sí sola no puede demostrar que la excitación sea adecuada.

El boletín afirma que las ondulaciones cerca de la cresta pueden añadir contenido espectral y rellenar algunas muescas del medio seno, mientras que el momento de los contactos separados puede crear interferencia determinista. Las evaluaciones deben utilizar el espectro medido no normalizado y considerar la relación señal-ruido de la respuesta.

La NASA recomienda medir la fuerza aplicada completa con un ancho de banda, una calibración, un rango dinámico y una sincronización temporal adecuados. Del mismo modo, las mediciones de respuesta deben tener un ancho de banda y una relación señal-ruido suficientes, y no deben estar recortadas ni saturadas. La idoneidad de la prueba debe juzgarse con respecto a los rangos de frecuencia, amplitud y respuesta no lineal requeridos para el objetivo previsto.

El boletín recomienda rechazar o repetir una prueba únicamente cuando se haya identificado una deficiencia específica de medición, excitación o cobertura. Para obtener más información, incluye como contacto a Joel W. Sills, del Centro de Investigación Langley de la NASA.

Fuentes: NASA Breaking News.