La isla Vega, ubicada al este de la península antártica en el mar de Weddell, presenta una formación natural impactante donde el hielo, afloramientos rocosos y morrenas glaciares se combinan para parecerse a un cráneo sonriente de perfil. Este semblante geológico parece mirar hacia la isla del Diablo, con un nunatak formando una órbita ocular, una morrena lateral creando una boca y el glaciar Bahía del Diablo constituyendo la mandíbula. Las imágenes adquiridas por el Sensor Operativo de Tierra a bordo del Landsat 9 revelan la apariencia de la isla durante el otoño austral en marzo de 2025 y la primavera en octubre de 2026, aunque la cobertura nubosa oscureció la vista en marzo de 2026.

El contraste entre las dos imágenes es marcado. La captura de marzo de 2025 muestra una capa de nieve cubriendo el hielo, típica del mes más lluvioso de la región. Por el contrario, la imagen de octubre de 2026 muestra grandes áreas desprovistas de nieve, exponiendo superficies de hielo más oscuras. Mauri Pelto, glaciólogo del Colegio Nichols, atribuye esta falta de cobertura de nieve a temperaturas superiores al promedio durante el invierno de 2026, particularmente en junio. Señala que la acumulación limitada de nueva nieve, reducida aún más por la sublimación y el barrido del viento, dejó los glaciares expuestos.

La ausencia de nieve tiene implicaciones significativas para la próxima temporada de deshielo. Dado que el hielo desnudo es más oscuro que la nieve, absorbe más energía solar, lo que se espera acelere el derretimiento a medida que los días se vuelvan más largos y cálidos. Pelto advierte que, aunque una capa delgada de nueva nieve de una tormenta primaveral podría ofrecer protección a corto plazo, la exposición actual significa que las características de la isla se están desgastando. Describe este proceso como el que conduce a un cambio en la línea de la mandíbula y una órbita ocular en expansión a medida que el hielo se derrite.

La comprensión científica del hielo de la isla Vega ha evolucionado desde el primer mapeo integral ayudado por imágenes de Landsat en 1982. Ese estudio catalogó 29 glaciares en cuatro capas de hielo con acantilados rocosos que sobresalían. Desde el verano austral de 1998-1999, los investigadores han monitoreado de cerca el glaciar Bahía del Diablo, midiendo un declive general en su masa. Los datos satelitales recientes confirman que otros glaciares de la isla también están perdiendo hielo, lo que resulta en áreas aumentadas de roca madre expuesta.

Más allá de la glaciología moderna, la isla Vega ocupa un lugar en la historia de la exploración antártica como un sitio de supervivencia y terror. Durante la Expedición Antártica Sueca de 1901-1903, el grupo se dividió en tres grupos aislados que soportaron un invierno después de perder su barco en el hielo marino. El cabo Well-met, situado frente a la "frente" de la formación similar a un cráneo de la isla, se convirtió en el lugar donde dos de estos grupos se reunieron en la primavera de 1903 antes de que una expedición argentina rescatara a los supervivientes.

Fuentes: NASA Breaking News.