La enfermedad de Parkinson podría no comenzar en el cerebro. La enfermedad podría desarrollarse en el intestino antes de llegar al cerebro, y los factores ambientales podrían desempeñar un papel importante en su desencadenamiento.
Los hallazgos apuntan a una posible conexión entre el intestino, el cerebro y las influencias ambientales en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson. La información disponible en la fuente no incluye más detalles.
Fuentes: Nature.