Un equipo dirigido por científicos de la Universidad de Cambridge ha detectado interacciones de partículas a una escala descrita como 100.000 millones de veces más pequeña que un átomo. Algunos físicos llaman a este ámbito el «zeptoverso», por el zeptómetro, una unidad equivalente a la billonésima parte de una milmillonésima de metro.

Los hallazgos proceden de un experimento realizado en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas operado por el CERN en la frontera entre Suiza y Francia. Los investigadores examinaron las partículas producidas en colisiones de alta energía, entre ellas el quark belleza, también conocido como quark fondo.

Los quarks belleza existen durante unos 1,5 billonésimas de segundo antes de desintegrarse en otras partículas. Pese a su corta vida, el equipo detectó sus interacciones a una escala de una trillonésima de metro.

El trabajo podría ofrecer una forma de poner a prueba las teorías sobre la materia oscura, que representa aproximadamente el 25 % de la energía total del universo, según el informe de la fuente. La materia oscura no interactúa con la luz y se ha observado por su influencia gravitatoria sobre la materia ordinaria y la formación de estructuras como las galaxias.

Algunas teorías sugieren que las partículas a estas escalas diminutas podrían ser especialmente sensibles a la materia oscura, que quizá afecte a la forma en que interactúan y se desintegran los quarks. Los investigadores afirman que reunir más datos podría ayudarles a explorar esta posibilidad y a buscar nuevas partículas.

«Estamos llamando a las puertas del zeptoverso», declaró a BBC News el físico de Cambridge Harry Cliff, quien dirigió el análisis de datos. Dijo que el equipo quiere investigar más a fondo este ámbito, pero que necesitará datos adicionales.

Está previsto que el detector LHCb del CERN sea modernizado con una financiación de 150 millones de libras aportada por los 28 países participantes. Las mejoras le permitirían registrar estas desintegraciones con una frecuencia diez veces mayor. Sin embargo, la agencia británica de Investigación e Innovación (UKRI) anunció que dejaría de aportar su parte de la financiación de la modernización, lo que generó preocupación por el papel del país en estudios futuros.

Tim Gershon, coordinador de la colaboración internacional LHCb, declaró a BBC News que la decisión podría poner en riesgo la participación plena del Reino Unido en futuras investigaciones. También advirtió que una menor participación podría limitar las oportunidades de formar a investigadores que están al principio de sus carreras. Mary Richardson-Slipper, integrante del equipo que realizó el descubrimiento, dijo que buscaba trabajo en el extranjero porque veía más oportunidades fuera del Reino Unido.

UKRI declaró a BBC News que el Reino Unido sigue plenamente involucrado en el CERN y es su segundo mayor financiador, con una contribución de unos 175 millones de libras al año. La agencia dijo que había optado por respaldar otras inversiones en infraestructura tras recibir más propuestas de financiación prometedoras de las que podía financiar.

El físico Brian Cox, que no participó en el estudio, calificó el resultado de importante y criticó la decisión sobre la financiación. Advirtió que podría perjudicar la reputación científica del Reino Unido y su programa de investigación futuro.

Fuentes: Folha Ciência.