Los adultos con prediabetes que comieron un aguacate Hass mediano y una taza de mango fresco al día durante ocho semanas mostraron una mejor función de los vasos sanguíneos, según un estudio publicado en Journal of the American Heart Association. Los cambios se produjeron sin aumentos significativos del peso corporal ni de la ingesta total de calorías.
Investigadores del Instituto de Tecnología de Illinois estudiaron a 82 adultos de entre 25 y 60 años con prediabetes y un IMC de 25 a 35. Un grupo siguió una dieta con control de calorías que incluía las frutas; un grupo de comparación, en cambio, consumió alimentos a base de carbohidratos con un aporte calórico equivalente.
La dilatación mediada por flujo, una medida de la capacidad de expansión de los vasos sanguíneos a medida que la sangre circula por ellos, aumentó hasta el 6,7 % en el grupo que consumió aguacate y mango. En el grupo de comparación, bajó al 4,6 %. Los investigadores también informaron de una diferencia en la presión arterial central entre los hombres: en el grupo de comparación aumentó un promedio de 5 mmHg, mientras que en los hombres que comieron las frutas disminuyó aproximadamente 1,9 mmHg.
El grupo que consumió frutas ingirió más fibra, vitamina C y grasas monoinsaturadas. Los investigadores también observaron cambios en algunas medidas de la función renal. Sin embargo, el colesterol, la glucemia y los marcadores de inflamación no mejoraron significativamente en comparación con el grupo de control.
Los autores advirtieron que el ensayo duró solo ocho semanas y midió indicadores de riesgo, no desenlaces como infartos o accidentes cerebrovasculares. Sus participantes eran adultos con prediabetes y sobrepeso u obesidad, por lo que los resultados podrían no ser aplicables a otras poblaciones. Se necesitan más investigaciones para determinar si los cambios observados perduran y afectan el riesgo cardiovascular a largo plazo.
Fuentes: ScienceDaily.