Los microbiólogos han identificado una función inesperada de la PNGaseA, una enzima producida por algunas bacterias Bifidobacterium asociadas con los bebés. La enzima ayuda a estos microbios a acceder a determinados azúcares presentes en la leche materna humana, nutrientes que se cree que favorecen el desarrollo de una microbiota intestinal típica de los bebés.
Los hallazgos, publicados en Nature Communications el 2 de noviembre, muestran que la PNGaseA libera azúcares unidos a cadenas cortas de proteínas. Una vez separados de esas cadenas, los azúcares quedan disponibles como fuente de alimento para las bacterias.
La PNGaseA suele asociarse con procesos en animales y plantas, incluido el reciclaje de componentes celulares. El estudio, dirigido por la Dra. Lucy Crouch, de la Universidad de Birmingham, descubrió que algunas especies de Bifidobacterium utilizan la enzima para alimentarse de estos nutrientes de la leche materna.
Los investigadores también descubrieron que la PNGaseA actúa sobre azúcares transportados por cadenas cortas de proteínas. Estos nutrientes están presentes en la leche materna humana, pero no en las fórmulas infantiles, lo que pone de relieve componentes que podrían ser importantes para establecer un microbioma saludable durante las primeras etapas de la vida.
Crouch afirmó que el descubrimiento demuestra la complejidad de la comunidad microbiana de los bebés amamantados. Añadió que identificar los componentes que favorecen a las bacterias beneficiosas podría ayudar a los investigadores a desarrollar fórmulas infantiles que reproduzcan más fielmente las funciones de la leche humana.
El equipo también determinó la estructura de una enzima PNGase unida a un N-glucopéptido. Según Ramón Hurtado-Guerrero, profesor de la Universidad de Zaragoza y coautor del estudio, esta estructura muestra cómo la enzima reconoce tanto el azúcar como el fragmento de proteína unido. También puede ofrecer pistas sobre cómo las enzimas PNGase relacionadas identifican sus objetivos.
Los investigadores señalaron que caracterizar cómo la PNGaseA hace disponibles nutrientes específicos de la leche materna podría mejorar la comprensión de cómo la leche humana da forma a la comunidad microbiana de los bebés. El trabajo también podría contribuir al desarrollo de futuros prebióticos para fórmulas destinadas a bebés que no tienen acceso a la leche materna.
El estudio, titulado “Base estructural de la preferencia por N-glucopéptidos en una PNGaseA de Bifidobacterium bifidum derivada de un bebé”, se publicó en Nature Communications. DOI: 10.1038/s41467-026-78972-1.
Fuentes: Phys.org.