El 2 de noviembre de 2000, la Estación Espacial Internacional recibió a sus primeros residentes de larga duración: el astronauta de la NASA Bill Shepherd y los cosmonautas rusos Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev. Su misión, la Expedición 1, marcó el comienzo de la presencia humana continua a bordo de la estación.

Antes de la Expedición 1, la NASA había realizado cinco misiones del Transbordador Espacial, de aproximadamente una semana de duración, para ayudar a ensamblar la estación y entregar suministros. Sin embargo, estaba previsto que la primera tripulación residente permaneciera cuatro meses y medio. En lugar de viajar a bordo de un transbordador, los astronautas utilizaron una nave espacial rusa Soyuz, la primera Soyuz en acoplarse con la estación espacial.

Durante su estancia, la tripulación desembaló suministros e instaló nuevos equipos, incluidos los primeros paneles solares de la estación. Más tarde regresaron a la Tierra a bordo del Transbordador Espacial Discovery, que llevó a la tripulación de la Expedición 2 para reemplazarlos.

La Expedición 1 demostró que la Estación Espacial Internacional podía mantener a astronautas viviendo y trabajando en órbita. La estación no fue la primera estación espacial, pero se convirtió en la de funcionamiento más prolongado, albergando a cientos de astronautas de todo el mundo.

Según la fuente, la EEI ha mantenido una presencia humana continua durante 26 años. La NASA también ha declarado que la estación podría ser retirada en los próximos años, pero los logros de su primera tripulación siguen siendo una parte importante de la historia de los vuelos espaciales.

Fuentes: Space.com.