La NASA ha solicitado a la industria información sobre maneras de dar servicio al Telescopio Espacial Hubble, incluidas opciones para elevar su órbita o mejorar sus capacidades. El observatorio funciona bien, pero el arrastre atmosférico lo está acercando a la Tierra, y la NASA calcula que podría reingresar en la atmósfera en 2033 o 2034. Según la agencia, cualquier intento de realizar tareas de servicio tendría que llevarse a cabo en 2032.

La solicitud de información, publicada el 29 de octubre, busca propuestas para realizar tareas de servicio en el espacio. También invita a presentar alternativas para un reingreso seguro y controlado o para la eliminación del observatorio en órbita cuando termine la misión del Hubble.

En una declaración del 30 de octubre, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, dijo que la producción científica del telescopio hace que valga la pena considerar maneras razonables de mantenerlo en funcionamiento, en particular si realizar tareas de servicio costara menos que lanzar otra misión. Isaacman también dijo en una publicación en X que la NASA ya había estudiado una opción de menor costo y que seguía valiendo la pena explorar las alternativas.

El Hubble se lanzó en abril de 1990 como una colaboración entre la NASA y la Agencia Espacial Europea. Los astronautas le realizaron tareas de servicio en cinco ocasiones durante misiones del transbordador espacial, la más reciente en 2009. Entre sus descubrimientos figuran pruebas de que la expansión del universo se está acelerando, así como observaciones de planetas, galaxias y estrellas.

El telescopio sigue teniendo una gran demanda: en septiembre, la NASA dijo que los astrónomos solicitan cada año aproximadamente siete veces más tiempo de observación del disponible. Según las cifras citadas por la agencia, sus observaciones también han contribuido a por lo menos 23.000 artículos científicos.

Esta no es la primera propuesta reciente para prolongar la vida útil del Hubble. En 2022, el empresario Jared Isaacman propuso una misión de servicio que utilizaría equipos de SpaceX, pero la NASA la rechazó por los riesgos para el observatorio.

La solicitud de la NASA se produce después de un intento independiente de elevar la órbita del Observatorio Neil Gehrels Swift. Una misión de 30 millones de dólares, desarrollada junto con Katalyst Space Technologies, se lanzó este verano, pero problemas de control impidieron que su nave espacial LINK llegara a Swift. Se prevé que el observatorio reingrese en la atmósfera terrestre el 4 de noviembre, tras 22 años en funcionamiento.

Fuentes: Space.com.