Durante el primer año de su carrera de ciencias, la Dra. Kirsten Banks trabajó como guía de astronomía en el Observatorio de Sídney, donde dirigía grupos de alrededor de 20 visitantes. Las visitas incluían observaciones telescópicas de estrellas y planetas, así como visitas a un teatro 3D y un planetario cuando las nubes o la contaminación lumínica de Sídney dificultaban la observación del cielo.
Una de sus demostraciones favoritas en el planetario mostraba el Campo Ultra Profundo del Hubble. Banks explicaba que el telescopio espacial Hubble había observado durante 11 días una zona del cielo comparable en tamaño a un grano de arena sostenido a la distancia del brazo extendido. Cuando ampliaba la imagen, los visitantes veían cuatro estrellas prominentes de la Vía Láctea, mientras que los demás puntos, manchas y borrones visibles eran galaxias.
Una noche nublada, Banks llevó a un grupo al teatro 3D después de mostrarles las “estrellas” de la bandera australiana sobre el puente del puerto de Sídney. La conversación acabó girando en torno a los agujeros negros y la espaguetificación, el estiramiento de un objeto causado por la diferencia de fuerza gravitatoria entre sus extremos más cercano y más lejano.
Describió cómo una persona que cayera de pies hacia un agujero negro experimentaría una gravedad más intensa en los pies que en la cabeza. La diferencia resultante podría estirar el cuerpo hasta convertirlo en una forma larga, parecida a un espagueti. Casi de inmediato, una niña de ocho años levantó la mano y preguntó: “Entonces, ¿la sangre sería la salsa?”.
El grupo se rio, pero Banks pronto se dio cuenta de que la interpretación de la niña se desprendía lógicamente de su explicación. La experiencia la llevó a replantearse cómo presentaba el concepto y decidió que la espaguetificación se explicaba mejor utilizando estrellas que caen hacia un agujero negro en lugar de seres humanos.
También le enseñó una segunda lección: la curiosidad puede manifestarse de formas inesperadas. Banks anima a la gente a hacer preguntas que puedan parecer absurdas, porque pueden conducir a una mejor comprensión del mundo y permanecer en la memoria de alguien durante años.
Fuentes: The Guardian Science.