Un fármaco experimental restableció características importantes de las células hepáticas envejecidas en ratas mayores y redujo dos sustancias presentes en su sangre que se relacionan con enfermedades asociadas a la edad, según un estudio de investigadores de la Facultad de Medicina Keck de la USC. Tras dos semanas de tratamiento con cinaciguat, los niveles de beta amiloide disminuyeron aproximadamente un 50 %, mientras que el colesterol LDL bajó hasta los niveles observados en animales más jóvenes.

El estudio, publicado en el Journal of Biological Chemistry, examinó las células endoteliales sinusoidales del hígado, que recubren los pequeños vasos sanguíneos de este órgano. Estas células tienen diminutas aberturas que ayudan a que moléculas de mayor tamaño lleguen a las células hepáticas vecinas, o hepatocitos, que procesan y eliminan sustancias del organismo. Con la edad, las aberturas pueden encogerse o desaparecer, lo que reduce la eficacia del hígado para eliminar algunos compuestos de la sangre.

En las ratas tratadas, el cinaciguat restableció la estructura y la función de estas células, incluida la reapertura de sus poros microscópicos. Los investigadores también observaron que el fármaco activaba una vía de señalización entre las células endoteliales y los hepatocitos. Esta vía incluye la enzima guanilato ciclasa soluble y el factor de crecimiento HB-EGF; las señales del HB-EGF hacen que los hepatocitos capten más beta amiloide y LDL del torrente sanguíneo.

El resultado relacionado con el LDL sorprendió a los investigadores. Esperaban que el tratamiento tuviera poco efecto sobre el LDL porque las partículas son lo bastante pequeñas para circular por el torrente sanguíneo sin depender de los poros de las células hepáticas. El hallazgo sugirió que el cinaciguat podría mejorar la función hepática tanto mediante la comunicación entre células como al restablecer los filtros físicos.

La beta amiloide se asocia con la enfermedad de Alzheimer, mientras que un nivel elevado de LDL contribuye a la formación de depósitos grasos en las arterias. Sin embargo, los investigadores advirtieron que reducir la beta amiloide en la sangre no demuestra que disminuyan las placas cerebrales ni que pueda prevenirse el alzhéimer. Hasta ahora, los resultados solo se han demostrado en ratas, y se necesitan más estudios para determinar si podrían traducirse en beneficios para los seres humanos.

El equipo planea seguir investigando si los efectos del cinaciguat sobre la beta amiloide se traducen en una protección medible contra la enfermedad de Alzheimer. El estudio estuvo dirigido por Sam J. de Leve y Laurie D. DeLeve, junto con Xiangdong Wang, Helia Alavifard y Lily Dara, y recibió financiación de los Institutos Nacionales de Salud.

Fuentes: ScienceDaily.