Mantener el horario de verano durante todo el año daría lugar a tardes invernales más luminosas, pero también podría significar que muchos más niños se desplacen a la escuela antes del amanecer, según una investigación de la Universidad de Washington. Los investigadores estiman que, frente al sistema actual de cambiar los relojes dos veces al año, la medida podría sumar al menos 2.000 millones de trayectos escolares a oscuras en todo el país.
El estudio examinó la matrícula escolar, los horarios de inicio de clases y la ubicación de los centros en 14 de los 19 estados que han aprobado medidas a favor del horario de verano permanente. En el estado de Washington, el cambio sumaría casi 35 millones de trayectos escolares en la oscuridad, mientras que Georgia registraría el mayor aumento entre los estados analizados, con unos 71 millones.
Los investigadores también analizaron registros de accidentes de tráfico de Estados Unidos y descubrieron que los accidentes mortales con peatones en edad escolar eran aproximadamente dos veces más probables durante las mañanas oscuras que después del amanecer. Los resultados se publicaron el 29 de octubre en Current Biology.
El horario de verano permanente retrasaría una hora el amanecer invernal y dejaría las mañanas más oscuras entre noviembre y marzo. Los investigadores señalan que una menor exposición a la luz solar matutina también podría afectar los ritmos circadianos de los niños, que ayudan a regular el sueño y otras funciones corporales.
El efecto variaría según la ubicación y los horarios escolares. Las escuelas cercanas a los límites occidentales de los husos horarios, donde el amanecer ya se produce más tarde, y los distritos con horarios de inicio tempranos podrían experimentar aumentos mayores. En Misisipi y Alabama, donde las clases comienzan, en promedio, antes de las 8 a. m., los investigadores estiman que los trayectos escolares a oscuras aumentarían de unos 2 millones a más de 20 millones en cada estado.
La estimación nacional podría ser conservadora. Para calcularla, el equipo supuso que, por lo general, los estudiantes salen hacia la escuela alrededor de las 8 a. m., aunque muchos lo hacen antes. Los investigadores señalaron que ese supuesto podría implicar que el aumento real sea mayor.
El estudio se publica en medio del debate sobre la eliminación de los cambios estacionales de hora. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el verano pasado una ley para mantener el horario de verano durante todo el año, pero la propuesta sigue estancada en el Senado. Los investigadores señalan que retrasar el inicio de las clases podría solucionar el problema de los trayectos más oscuros, pero también afectaría a las familias y a los horarios laborales.
Fuentes: ScienceDaily.
