Se cree que todas las Serpientes descienden de un reptil que vivió hace aproximadamente 160 millones de años y tenía cuatro patas. Por qué desaparecieron esas extremidades sigue siendo una cuestión abierta en la biología evolutiva.

Una hipótesis sostiene que perder las patas ayudó a las primeras serpientes a desplazarse por estrechos túneles subterráneos, lo que les proporcionó una ventaja en entornos bajo Tierra. Otra sugiere que sus cuerpos alargados y sin extremidades evolucionaron como una adaptación para nadar.

Las pruebas fósiles han respaldado ambas posibilidades. En 2015, unos investigadores estudiaron modelos de rayos X del oído interno de un animal estrechamente emparentado con el antepasado de las serpientes modernas. Su anatomía indicó que estos antepasados podrían haber vivido bajo tierra. Sin embargo, también se han encontrado fósiles de serpientes primitivas con patas traseras bien desarrolladas en piedra caliza marina, lo que apunta a un posible origen acuático.

«Es difícil determinar qué condiciones exactas impulsaron la evolución de este plan corporal», afirmó Tiago Simões, biólogo evolutivo de Princeton.

Fuentes: The New York Times Science.