Una sorprendente imagen de Marte, mejorada en color, muestra una antigua colina rocosa en las Tierras Altas Meridionales del planeta. El paisaje parece contener una amplia gama de colores, lo que da al terreno una apariencia semejante a un arcoíris y, al mismo tiempo, resalta diferencias sutiles entre sus rocas.

La imagen fue captada por la cámara HiRISE, a bordo de la Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA, que ha estudiado la superficie, la atmósfera y el clima marcianos desde que entró en órbita en marzo de 2006.

Los colores no representan el aspecto que tendría la región para el ojo humano. Los científicos mejoran las imágenes de esta manera para facilitar la distinción de las variaciones minerales. Las rocas de tonos azules y verdes podrían contener minerales como piroxenos y olivino, mientras que las zonas amarillas, anaranjadas y rojas pueden incluir minerales formados mediante interacciones pasadas con agua líquida.

El estudio de estos minerales permite a los investigadores analizar la historia conservada en el lecho rocoso marciano. Su presencia puede indicar que el agua fluyó por Marte en un pasado remoto, ofreciendo pistas sobre si el planeta tuvo alguna vez condiciones que podrían haber sido habitables.

Fuentes: Space.com.